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¿Rentabilidad o solvencia?

Luego de conocer los resultados del GEM 2016 (siglas en inglés para Monitor Global de Emprendimiento) en los que nos dicen que el 60% de los emprendimiento en Panamá son abandonados por falta de rentabilidad nos parece importante iniciar una conversación sobre rentabilidad.

¿Qué es ser rentable?

Contablemente hablando, un negocio rentable es aquel que genera suficientes ingresos para:
Cubrir sus costos (insumos, actividades y compromisos requeridos directamente para proveer el producto o servicio).
Cubrir sus gastos (gastos generales, de ventas y de administración), y Producir una ganancia, una vez cubiertos los costos y gastos.

En pocas palabras, un negocio rentable es aquel que vende lo suficiente para pagar todos sus compromisos y que una vez se han pagado, sobra dinero. La siguiente variable a considerar una vez tenemos este concepto claro es la variable tiempo.

¿Qué periodo vamos a considerar para saber si somos rentables o no? Generalmente se trabaja con cada mes y luego con todo el año. Se consideran las ventas del mes y se comparan con todos los compromisos de ese mes. Si queda algo de dinero podemos decir que fue un mes rentable. Pasa lo mismo con el año, se comparan todos los ingresos del año con todos los costos y gastos de ese año y si queda dinero podemos decir que fue un año rentable.

Hasta aquí hemos aclarado qué es un negocio rentable y en qué periodos se suele evaluar la rentabilidad. ¿Qué pasa cuando tenemos un mes malo? Podemos tener meses buenos y otros malos, por eso se debe tener una reserva para afrontar los meses malos. Esta reserva se conoce como capital de trabajo.

Un negocio puede ser rentable si se evalúa su desempeño en un año, pero si no tiene una reserva (capital de trabajo) para afrontar los meses malos probablemente no sobreviva el año. Este el mensaje que queremos transmitir, los negocios no quiebran sólo por falta de rentabilidad, sino por falta de flujo de efectivo.

Esta claro que los negocios que no tienen buenos márgenes de ganancia en sus productos o servicios, de salida no son rentables (puedes leer más sobre los márgenes de ganancia y cómo calcularlos aquí).

¡Compras un producto, lo vendes al doble y seguro eres rentable! Suena simple, pero no lo es. Las cosas se complican cuando asumimos compromisos como el alquiler de un local, el salario del personal o cualquier otro gasto recurrente. Ya no basta con conocer el margen del producto o servicio individual, ahora también tenemos que asegurar cierta cantidad de ventas para que, una vez descontados los costos de los productos vendidos, lo que quede alcance para cubrir los gastos.

Los negocios rara vez son rentables cuando están empezando, por lo que no se trata sólo de evaluar la rentabilidad del negocio, sino de asegurar el efectivo para hacerle frente a los compromisos hasta lograr serlo; se trata de ser solventes.